Siete pistas sobre lo que quiere Trump para la educación en Estados Unidos

Siete pistas sobre lo que quiere Trump para la educación en Estados UnidosDesde el viernes 20 de enero, y pese a las dificultades, habrá que acostumbrarse a algunos malabares estilísticos al hablar de Estados Unidos, y uno de ellos es introducir “Trump” y “educación” en la misma frase. Porque, si, al poco contenido nuevo presidente, tan dado al verbo descontrolado, le corresponde junto a su equipo marcar también las líneas maestras de las políticas educativas estadounidenses para los próximos cuatro años.

Al frente de la secretaría de Educación, el equivalente al ministerio en Europa, encontraremos, desde su anunciado nombramiento ya en noviembre del año pasado, a la multimillonaria Betsy DeVos. Y estas son algunas de las cosas que sabemos de ella, de Trump y de sus posibles estrategias en el ámbito educativo:

1. Devos es la actual presidenta del Grupo Windquest, una potente empresa de inversiones de Michigan, y forma parte de todo un clan empresarial que incluye por ejemplo a su hermano fundador del gigante Blackwater, conocida empresa dedicada a prestar servicios militares privados. Ese poder económico se ha evidenciado a lo largo de los años en multitud de donaciones a políticos y sus campañas, y no exclusivamente en el ámbito republicano, aunque la propio Betsy Devos tiene una larga trayectoria en ese partido.

2. Toda la familia mantiene una intensa estrategia de donaciones a diversos colectivos y causas y ella misma es la directora de la ONG llamada American Federation for Children. No obstante, tal y como hemos dicho: “estrategia”, y es que ellos mismos han explicado su voluntad de promover sus “creencias”. Esto implica por ejemplo que hayan financiado en su momento ‘causas’ como el combate al matrimonio homosexual.

3. Bajo reduccionistas conceptos como los de una educación ‘no partidista’, modernización o adaptación a las circunstancias de cada alumno/a, la principal propuesta está en la engañosa “libertad de elección” de escuela que pretenden ofrecer a los padres del alumnado. No es una novedad, pero promete florecer bajo la nueva administración: escuelas públicas son eliminadas con la excusa del bajo rendimiento de su alumnado, para ser sustituídas por escuelas privadas gestionadas por empresas que, no obstante, son sostenidas con dinero público.

4. Uno de los mecanismos que prometería florecer sería el llamado “cheque educativo”, una creación de, ¿sorprendidos?, el economista Milton Friedman… Resumiendo mucho, se trata de que el Estado deja de financiar las escuelas para pasar a otorgarle un cheque a cada familia que ésta puede gastar en el centro privado que mejor le seduzca.

5. Al hilo de esta estrategia surgen también las llamadas “escuelas charter”. Actualmente no funcionan del mismo modo en todos los estados, donde algunas administraciones han tratado de ser más restrictivas frente a su proliferación. Parten precisamente de ese principio de acoger alumnado independientemente de su código postal de residencia y de escapar a algunas limitaciones y reglamentos más allá de la normativa educativa genérica.

6. En un artículo en el New York Times, el experto Douglas N.Harris acusa a DeVos de estar precisamente detrás de un experimento respecto a estas políticas en el área de Detroit y de haber concebido para Detroit “un sistema de gestión al estilo del Salvaje Oeste” donde no es sorprendente el fracaso del sistema al cabo de una década de erróneas estrategias.

7. En una carta a Betsy DeVos este mes de enero, la senadora demócrata Elizabeth Warren le dice, entre otras cosas, lo siguiente:
“Su única experiencia en lo que se refiere a la educación primaria y secundaria es un profundo historial de financiamiento, activismo y lobby para políticas privatizadoras de la enseñanza pública y para enviar más dólares de los contribuyentes a instituciones privadas y expandir el acceso a escuelas con ánimo de lucro sin una clara transparencia respecto a como el dinero público se está gastando”.

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3 Comentarios

  1. Lo peor de todo es que más tarde, todo lo que surge en Estados Unidos acaba llegando al resto del mundo y me temo que en educación no va a ser distinto.

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