Menos azúcar, un buen propósito de inicio de curso para nuestra salud

Un reciente estudio advierte que empresas azucareras pagaron para centrar la atención investigadora en las grasas y desviarla del azúcar.

“Que sirva como advertencia a políticos, investigadores, editores de revistas y periodistas de la necesidad de considerar el daño a la credibilidad cuando se trata de estudios financiados por compañías de alimentos con intereses creados en los resultados. Hay que encontrar mejores maneras de financiarlos y de gestionar los potenciales intereses en conflicto”, afirma Marion Nestle, doctora en Medicina de la Universidad de Nueva York, en la revista JAMA Internal Medicine, al hilo de recientes hallazgos que, subraya, pueden provocar un gran daño a la credibilidad de la comunidad científica.

La polémica surge por el análisis que esta revista ha publicado, basándose en documentos de archivo, sobre el papel que han jugado las empresas azucareras en la investigación de enfermedades coronarias. Según recoge la Agencia SINC, los resultados son inquietantes, ya que indicarían que este sector empresarial habría influído decisivamente en los años 60 en el debate científico, patrocinando estudios que, en último término, ponían en duda los peligros del azúcar en el ámbito de las patologías coronarias centrándose en el papel de la grasa en la dieta como origen de esas patologías.

Los autores, coordinados por Stanton A. Glantz, de la Universidad de California (EE UU), analizaron documentos internos de la Fundación de Investigación del Azúcar (SRF, por sus siglas en inglés), que más tarde se convirtió en la Asociación del Azúcar.

Los papeles incluían correspondencia entre la SRF y un profesor de nutrición de la Universidad de Harvard, que fue codirector del primer programa de investigación de la enfermedad coronaria de la fundación en la década de 1960. La SRF inició la investigación de enfermedades coronarias en 1965 y su primer proyecto fue una revisión de la literatura publicada en el New England Journal of Medicine en 1967. El texto se centró en la grasa y el colesterol de la dieta como causas de las enfermedades coronarias y minimizó el consumo de azúcar como un factor de riesgo.

Reducir el azúcar diario, clave para una mejor salud

Contábamos aquí anteriormente, que un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que adultos y niños reduzcan su ingesta diaria de azúcares libres a menos del 10% de calorías totales. Es más, esta nueva guía de actuación señala que una reducción aún mayor, al menos del 5% –un equivalente a 25 gramos, unas seis cucharaditas por día, en una dieta de 2.000 calorías–, supondría ventajas adicionales para la salud.

Las recomendaciones, hechas públicas por la OMS, se basan en las últimas evidencias científicas y cuentan con la participación internacional de investigadores líderes y mediante un proceso consultivo a escala mundial.

Veterinarios Sin Fronteras, asociación que funciona ahora bajo la marca Justicia Alimentaria Global, y colectivo que defiende la necesidad de cambiar el sistema agroalimentario actual, lanzaba hace meses la campaña 25 gramos, recordando que esa es la cantidad de azúcar añadido que deberíamos consumir en un día según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y advirtiendo que actualmente tomamos diariamente más de 4 veces esta cantidad.

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