7 consejos para un mejor estudio/deberes en casa

Recomendaciones para incrementar la eficacia de las tareas escolares que los jóvenes hacen en sus hogares.

¿Cómo ayudar a tu hijo/a a estudiar mejor? ¿Cómo ayudar a tu hijo/a a hacer mejor los deberes?

Así pueden ayudar padres y madres a mejorar la ejecución de las tareas escolares en casa, incrementando la eficacia de la elaboración de los deberes y del tiempo de estudio de sus hijos:

1. Ayúdale a configurar una zona de estudio propia y tranquila
La concentración es mejor cuando el niño o la niña tiene un espacio en casa, no necesariamente en su habitación, destinado a ese tiempo de estudio y deberes. Ese espacio debe estar alejado de distracciones y ruídos que pueda haber en el hogar: salón con televisor, cocina mientras se está usando, etc Debería ser, bien en su cuarto o en otra estancia, un espacio estable donde disponga de todo lo que pueda necesitar y pueda colocar y organizar los libros y materiales escolares que pueda necesitar durante el tiempo de estudio.

2.Ayúdale a crear una rutina
Contar con un horario estable destinado diariamente a la ejecución de sus tareas escolares incrementa la eficacia del tiempo de estudio. El hecho de que el menor cuente previamente con la previsión de que habrá de dedicar determinado tiempo y a determinada hora a ese trabajo lo prepara mentalmente para acometerlo. Eso no quiere decir que no pueda cambiarse excepcionalmente, pero el cambio siempre será menos conflictivo ya que existe un esquema previo y habitual a respetar.

3. Identifica su mejor horario
Relacionado con el criterio anterior. La rutina diaria de estudio será más efectiva si encaja ese horario cotidiano en el ritmo vital que más efectivo se haya demostrado con cada escolar en particular. Así por ejemplo, hay niños que prefieren acometer estas tareas a una hora más temprana y otros que la afrontan mejor después de haber vuelto de jugar con sus amigos o después de merendar.

4. Vigila/suprime las posibles tecno-distracciones
No hace muchos años que la única o principal distracción en este sentido podía ser la televisión. Pero hoy en día existen muchas más: teléfonos móviles, videoconsola, tableta electrónica, ipod, etc Algunas investigaciones han demostrado como mayores y menores no pueden evitar de forma casi compulsiva estar consultando cada poco tiempo sus dispositivos electrónicos para comprobar la existencia de nuevos mensajes o responder a comentarios en las redes sociales. Esto crea una situación muy contraproducente en términos de búsqueda de concentración y acaba haciendo perder mucho tiempo al menor e incrementando el tiempo de estudio necesario. La mejor solución en estos casos es convertir ese tiempo de estudio en un tiempo de desconexión durante el cual los dispositivos deberán permanecer apagados e incluso depositados en otro lugar de la casa durante ese tiempo de estudio.

Consulta con el docente, puede orientarte y darte ideas 

5. Motiva y elogia
Interesarse por las tareas académicas de tu hijo/a es muy útil. Esto no significa presión ni control, sino simplemente preguntas sobre los temas nuevos en los que la clase está inmersa, oferta de ayuda en el caso de la necesite o simplemente darle la oportunidad de hablar sobre las tareas escolares si así lo desea. Los estudios han demostrado que el elogio del esfuerzo es mucho más importante que el elogio del resultado. Por otro lado, cosas como comentar delante de un familiar o visita el buen comportamiento y el esfuerzo y algún logro académico en particular de tu hijo/a mientras él está presente reforzarán su autoestima y su rutina de estudio.

6. Consulta con el docente
Asistir a las convocatorias de reunión del profesorado y conocer sus planteamientos es muy útil para ayudar a tus hijos/as también cuando se trata de sus tareas escolares. El profesorado podrá darte ideas concretas sobre como motivar o implicarte en la educación de tu hijo/a y orientaciones sobre los objetivos generales del trimestre o curso y sobre las necesidades concretas de cada alumno/a. El docente puede ayudarte también a detectar detalles como la posibilidad de que el niño/a pueda necesitar gafas o en su caso de ayuda extra de un tutor.

7. El buen ejemplo, la mejor herramienta
Será muy útil si el niño/a ve que sus progenitores organizan correctamente su tiempo, planifican tareas con antelación y establecen rutinas para sus quehaceres cotidianos, controlan las tecno-distracciones estableciendo horas de apagado de sus móviles y evitando consultalos compulsivamente, tienen sus rincones de estudio o lectura, etc Un buen ejemplo acaba siendo extraordinariamente más efectivo que un buen consejo, y si el buen consejo va acompañado de un buen ejemplo las posibilidades de éxito son muy grandes.

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3 Comentarios

  1. Me parecen subrayables sobre todo los dos últimos: un buen ejemplo, la mejor herramienta, pero además creo que en las familias se olvida habitualmente la importancia de tener más contacto con el profesorado

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